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Hace 3 horas
Últimamente, Roman Polanski vuelve a aparecer en los medios de comunicación debido a un asunto polémico. Como a mí lo que me interesa de Polanski es su cine, aquí van algunas de sus mejores películas, cuya visión recomiendo:
Cuarto largometraje de Polanski, se trata de una extravagante mezcla de humor y terror en la que se parodian las películas de vampiros de la Hammer, muy de moda en aquella época. Estéticamente deslumbrante y con una excelente banda sonora de Christopher Komeda, derrocha un peculiar humor que puede no convencer a todo el mundo y que marcaría un referente para trabajos posteriores de gente como Mel Brooks. Como curiosidad, Polanski interpreta a uno de los protagonistas, así como Sharon Tate, la que sería su segunda esposa.
La película más mítica de Polanski y un rotundo éxito de taquilla a nivel mundial. Título en castellano horroroso que destripa buena parte del argumento (el título original es "Rosemary's baby"). Marcó el comienzo del cine de terror moderno y puso de moda en el cine a la figura del Maligno, protagonista directo o indirecto de posteriores éxitos de taquilla como “El exorcista” (1973) o “La profecía” (1976). Se trata de una película verdaderamente inquietante y hábilmente ambigua. De nuevo, espectacular banda sonora de Christopher Komeda.
Homenaje al cine negro clásico que protagoniza un sorprendentemente sobrio Jack Nicholson. Entre sus peculiaridades, destaca su ambientación en la soleada California (lejos de las oscuras calles habituales en el género), lo que no impide una historia de tintes sórdidos magníficamente plasmada. También destaca la presencia del director John Huston en un papel secundario pero determinante y un pequeño cameo del propio Polanski. Inolvidable música jazzística de Jerry Goldsmith.
Película inquietante como pocas con la que Polanski regresaba a su cine más personal, tras películas más “standard” como “Piratas” o “Frenético”. Historia de amor y celos bañada en un erotismo de sordidez casi enfermiza.
Sin tratar de disimular su origen teatral, Polanski plasmó admirablemente esta inquietante historia de venganza en la que la ambigüedad (al igual que en “Rosemary’s baby”) juega un papel determinante y contribuye decisivamente a crear suspense.
Retomo el blog para hacer un pequeño homenaje a Iván Zulueta, cineasta, pintor, diseñador gráfico, cartelista, fotógrafo, músico, actor y no sé cuántas cosas más, fallecido el pasado 30 de diciembre.
Hace a penas unas semanas, Alex de la Iglesia fue elegido Presidente de la Academia de Cine. He leído algunas de las muchas entrevistas que ha concedido últimamente y creo que dice cosas muy sensatas. Me cae bien y creo que puede aportar buenas ideas. Espero que tenga suerte en esta nueva actividad.
Tras esta serie de éxitos de taquilla, Alex de la Iglesia se lanza a autoproducir su siguiente largometraje, la despendolada “800 balas”, un homenaje a los “spaghetti westerns” rodados en Almería y un reconocimiento al trabajo de los especialistas en el cine que no consiguió el favor del público y dividió a la crítica. 
El otro día volví a ver este clásico del oeste de finales de los años 60. Se trata de una película que alcanzó una tremenda popularidad en su época. Su título original es "Butch Cassidy & the Sundance kid".
La película está repleta de escenas memorables, como al paseo en bicicleta al ritmo de “Raindrops keep falling on my head”, el salto a los rápidos o el emocionante final.
"Western" atípico donde los haya, “Dos hombres y un destino” recibió malas críticas en el momento de su estreno pero el público respondió de forma entusiasta y el tiempo la ha colocado en el lugar que merece, el de los clásicos.
Para finalizar este repaso a los álbumes de los Beatles, unos apuntes:
Tras las tensas sesiones de grabación del álbum “The Beatles” de 1968, Paul McCartney concluyó que la mejor forma de que la banda volviera a sentirse a gusto era volviendo al escenario. Para ello, propuso un nuevo proyecto llamado “Get Back”. La cosa consistía en componer nuevos temas, ensayarlos e interpretarlos en un concierto especial. Todo ello sería grabado en cine para un posterior documental.
Para el concierto se barajaron varios lugares, desde un barco en alta mar, hasta un hospital psiquiátrico, pasando por el desierto en Túnez. Finalmente, Paul propuso actuar en el tejado del edificio de Apple, sin permiso de las autoridades. La propuesta, por trasgresora, era de lo más tentadora y allí se realizó. El 30 de enero de 1969, a la hora de la comida, los Beatles realizaron su último concierto, que pone fin a la película “Let it be”. Al día siguiente, se grabaron en estudio algunos temas que se consideraron poco adecuados para tocar en directo.
Para colmo, y a pesar de que meses atrás le había pedido a Lennon que no hiciera público el fin de los Beatles, Paul dio una rueda de prensa para anunciar su salida del grupo haciéndola coincidir con la publicación de “McCartney”, su primer álbum en solitario (al margen de la banda sonora de la película “The family way” publicada en 1967). De esta forma, mucha gente piensa que los Beatles se disolvieron en abril de 1970 cuando McCartney abandonó el grupo pero, en realidad, Lennon había dejado la banda y, por lo tanto, finalizado el grupo en octubre de 1969. John se quejó por el oportunismo de su compañero al hacer coincidir el anuncio con la publicación de su álbum.
Paul, principal compositor del álbum, aportó las magníficas “Two of Us”, “The Long and Winding Road” (lo siento, la orquesta y coros de Spector me parecen estupendos), “Let it Be” (canción tan hermosa musicalmente como relamida y beata es su letra, que se editó en formato single un mes antes de la edición del álbum) o “Get back”, que ya había sido editada como single un año antes junto a “Don’t let me down” de Lennon, ambas grabadas en el concierto del tejado. Harrison aportó dos temas, siendo “I Me Mine” especialmente interesante.
El año 1969 fue el de la desintegración real de los Beatles. En vista de las tensiones que se habían producido durante la gestación del álbum “The Beatles” de 1968, Paul McCartney estaba convencido de que la mejor forma de recuperar el buen ambiente en el seno de la banda era volver a los escenarios. Para ello, propuso componer nuevos temas e interpretarlos en un concierto realizado en un lugar especial a convenir. El resto de la banda no parecía nada convencida pero accedió a la propuesta de McCartney.
En medio de todo este trajín, los Beatles llamaron a George Martin para grabar un nuevo álbum temiéndose que tal vez fuera el último. A fin de evitar más tensiones, los Beatles tomaron dos decisiones: a) coincidir el menor tiempo posible en el estudio de grabación y, b) hacer una cara del disco (A) al gusto de Lennon y la otra (B) al de McCartney.
Sin embargo, cada miembro del grupo estaba ya más pendiente de ir por libre que de trabajar en conjunto. Ringo seguía con su carrera en el cine. Más o menos en secreto, Paul preparaba un álbum en solitario. En mayo, George y John (con Yoko) editan dos nuevos álbumes experimentales. El primero publica “Electronic sound” y los segundos “Life with the lions”, continuación de su debut “Two virgins”.
De hecho, durante el viaje a Toronto, John decidió que había llegado el final de los Beatles. Durante una reunión de negocios celebrada en octubre, Lennon anunció que lo dejaba y que los Beatles habían terminado. Paul y Klein le pidieron que no lo hiciera público aún, ya que aún quedaban negocios que cerrar. John accedió aunque después se arrepintió, cuando Paul anunció públicamente la disolución de los Beatles haciéndolo coincidir con la publicación de su primer álbum en solitario.
Los Beatles firmaron un contrato para hacer 3 películas para United Artist. En 1964 rodaron "A hard day's night" y en 1965 "Help!". Cuando tuvieron que enfrentarse a un tercer proyecto, no les quedaban muchas ganas de seguir haciendo cine por lo que la idea de hacer una película de dibujos animados les pareció la más apropiada, ya que su participación en la misma sería menor.
El proyecto rurgió en 1967, en plena época psicodélica, y en un principio a los Beatles no les pareció muy interesante. De hecho, ya existía una serie de dibujos animados para televisión basada en los Beatles que ellos odiaban. Repetir la experiencia en el cine no les atraía nada pero la posibilidad de librarse de un nuevo rodaje pudo a la hora de decidirse por "Yellow Submarine".
"Yellow submarine" fue dirigida por George Dunning y se estrenó a mediados de 1968. "Érase una vez... o tal vez dos veces, un paraíso no terrenal llamado Pepperland -Pimientalandia-, un lugar en el que la felicidad y la música reinaban sobre todo. Pero este bienestar se vio amenazado cuando The Blue Meanies -los Malditos Azules- declaran la guerra y enviaron su ejército, liderado por el amenazador Guante Volador para destruir todo lo que era bueno." La historia es tan delirante como divertidas son las situaciones que la componen. Se trata de un viaje psicodélico lleno de color, humor y música.
La música. Está compuesta por una colección de canciones ya conocidas de distintos discos de los Beatles a las que se añaden 4 temas inéditos. Sorprendentemente, el álbum con la banda sonora no se editó hasta enero de 1969. "Yellow submarine" está dividido en dos partes bien diferenciadas. En la cara A del vinilo se incluían 6 temas de los Beatles, dos de ellos ("Yellow submarine" y "All you need is love") ya editados previamente, y otros cuatro nuevos. En realidad, eran temas grabados entre 1967 y 1968 que habían quedado fuera de sus álbumes. Las estupendas y psicodélicas "Only a Northern Song" y "It's All Too Much" son composiciones de George Harrison (ambas grabadas en 1967), "All together now" fue compuesta por McCartney (y es la más floja de las 4) y "Hey Bulldog" de John Lennon es la mejor con diferencia.
La cara B del vinilo se completaba con la estupenda música orquestal de la película, compuesta por George Martin.
Ya de nuevo en Londres, los Beatles crean Apple, una compañía con la que pretendían recaudar e invertir todo el enorme capital que estaban ingresando. Paralelamente, John Lennon comenzó su relación sentimental con Yoko Ono, justo la misma noche en la que grabaron el que sería su primer álbum “Two virgins”.
Lennon y Ono decidieron no separarse en ningún momento, lo que incluía la presencia de la artista japonesa en las sesiones de grabación del nuevo álbum de la banda. John aseguró después que pretendió integrar a Yoko en el círculo de los Beatles pero que el resto de la banda la rechazó de lleno. En cualquier caso, “The Beatles”, también conocido por “White álbum”, contenía en su mayoría temas compuestos durante la estancia del grupo en la India, lejos de las drogas, lo que hace que el sonido se aparte de sus obras inmediatamente anteriores. Se trata de un álbum ecléctico y, aunque sin el brillo y el colorido de un “Revolver” o un “Sgt. Pepper’s”, su estilo es más maduro.
El momento más crítico de la grabación se produjo cuando Ringo, tras una nueva discusión con Paul por corregirle su forma de tocar, decidió abandonar el grupo y se marchó dos semanas de vacaciones con su amigo el actor y cómico Peter Sellers. A su vuelta, creyendo que sus compañeros estarían enfadados con él, se encontró en el estudio su batería decorada con flores y un cartel que decía: “Bienvenido”.
Pero no todos los problemas fueron de índole musical. Poco antes de la publicación del álbum, John y Yoko (que estaba embarazada) fueron arrestados por posesión de drogas en una redada en la que se vivieron momentos de tensión. La noche anterior a la publicación de “The Beatles”, Yoko fue ingresada en un hospital donde abortó (según se cree, debido a la tensión del arresto). John permaneció a su lado en todo momento. Pidió una cama supletoria para dormir a su lado y cuando la cama fue requerida para un paciente, John durmió el resto de la noche en el suelo.
En el verano de 1967 los Beatles estuvieron a punto de montar una comuna en una isla griega con sus novias, esposas y colaboradores directos. Al final, este proyecto no se completó y los Beatles se reunieron con el Maharishi Mahesh Yogi, personaje que alcanzó fama mundial dando seminarios de meditación trascendental. El primer interesado en el tema fue George Harrison, quien consiguió convencer a los demás para iniciarse en esta práctica.
Tras el impacto incial, Paul McCartney tomó la iniciativa y propuso al resto de la banda el proyecto de "Magical Mystery Tour", una película realizada para televisión que ellos mismos iban a dirigir.
La propuesta era tan arriesgada como discretos fueron los resultados. El grueso del rodaje se hizo en septiembre y, en vista del poco entusiasmo de John, George y Ringo, Paul terminó siendo el verdadero director de la película. Esto confirmaba el creciente control que Paul McCartney fue tomando sobre los diferentes proyectos de los Beatles. Tiempo después, John Lennon aseguró que Paul McCartney quiso hacer con el control de los Beatles tras la muerte de Brian Epstein. Puede que fuera cierto, pero también lo es que los otros tres comenzaron a mostrar un progresivo desinterés en la banda a raíz de la muerte de su representante y otros asuntos que fueron surgiendo.
Personalmente, no me parece mucho peor que las dos anteriores películas de los Beatles, que en su momento fueron recibidas con entusiasmo por la prensa. El argumento es inexistente y la acumulación de escenas absurdas puede llegar a cansar bastante. Lo único que me hace gracia es una escena en la que Lennon sirve spaghetti con una pala a una señora oronda y poco más.
Las ediciones de EEUU y Gran Bretaña fueron muy distintas. En su país natal, "Magical Mystery tour" se puso a la venta como un doble EP que contenía los 6 temas que aparecían en la película, mientras que en EEUU se añadieron los temas que el grupo había incluido en los diferentes singles que publicó en 1967 para ser editado como un álbum de 11 temas. Esta última versión (que se ve beneficiada por la inclusión de temas como "Strawberry fields forever", "Penny Lane" o "All you need is love") terminó siendo la más vendida también en Gran Bretaña como importación por lo que, con los años, "Magical Mystery Tour" ha terminado siendo considerado por mucho como un álbum más de los Beatles.
Paralelamente a la publicación de "Magical Mystery tour", se editó el nuevo single de los Beatles. Lennon luchó porque la cara A fuera "I am the walrus" pero tuvo que ver cómo fue relegada a la cara B en favor de "Hello goodbye" de Paul McCartney.